Periodismo en tus Manos es una revista digital de análisis y reflexión sobre sociedad, comunicación, filosofía y cultura. Su propósito es ofrecer pensamiento crítico y contribuir al debate público desde una perspectiva rigurosa y accesible.

miércoles, 15 de julio de 2026

¿EXISTE RELACIÓN ENTRE EL FUTBOL Y LA POLÍTICA?

 

Identidad, orgullo, sentido de pertenencia y el cómo nos ven desde afuera, probablemente podrían ser algunos de los conceptos que inevitablemente unen al futbol y a la política. El ser humano esta hecho para sentir y en ese afán de buscar ese algo que le dé un sentido real a su existencia es que se termina embanderando en actividades que terminan oficiando como una especie de religión en donde se encuentra cual es el modelo por seguir, que es lo que realmente nos hace sentir bien o al menos por un momento nos logra dar satisfacción y emoción independientemente de que nuestra realidad circule por un carril absolutamente opuesto al que elegimos acercarnos.

Por otra parte, esta comprobado que todas aquellas actividades que tengan que ver con lo colectivo despiertan más pasión que las que de alguna forma se realizan de forma individual, en este sentido tanto la política como el futbol tienen un punto de conexión más que fuerte, así como también el sentirnos que estamos defendiendo algo cuando empatizamos con una idea, con una forma de ver la realidad o con los colores de un club. Ese sentirnos parte muchas veces puede inclusive cambiar las realidades o los estilos de vida de las personas que lo profesan.

Las pasiones son muy difíciles de explicar para aquellos que no las ejercen. Difícilmente a una persona que no le gusta el futbol se le podría hacer entender lo que se siente al estar en una tribuna alentando al club de tus amores, así como aquel que esta absolutamente desencantado de la política podría enfrascarse en cualquier tipo de discusión que sienta que daña su manera de entender al entorno o “perder el tiempo” con personas que sean reiterativas sobre estas temáticas.

La motivaciones de la pasiones pueden variar infinitamente, pero la forma de sentirlas y de actuar se asemeja mucho y a veces roza extremos que son difíciles de creer.

En el ultimo tiempo el producto futbol a crecido de una forma exponencial al punto que la llegada del Mundial encendió las alarmas en todo el mundo siendo de las ofertas de entretenimiento más consumidas incluso por los niños, desplazando a otras ya establecidas desde hace años. Esto provocó que este deporte expandiera sus fronteras reuniendo a artistas, deportistas de otras disciplinas, comunicadores y por supuesto políticos que aprovechan estas instancias para poder congraciarse con su pueblo al formar parte de este evento. Obviamente el dinero atrae al dinero y es por eso, por lo que estas dos formas de vivir se acercan tanto y hasta a veces se entrelazan para dejar de distinguir que es futbol y que es política, pasando a ser algo que es lo mismo sin serlo, pero sin abandonar la idea de ser dos instituciones distintas que nos mueven ciertas fibras intimas desde lugares diferentes, aunque en el fondo tengan el denominador común que es el de la pasión.

La fuerza popular que puede alcanzar un jugador de futbol puede acercarse mucho a la de un político cuando busca ser elegido en una campaña electoral. Es más, quizás sea más fácil ganar una elección con una estrella del futbol que con un político ya que la gente generalmente los ve con mejores ojos y los siente mas cercanos, al identificarlos como personas comunes y corrientes que simplemente tienen el don de dominar bien la pelota. En tiempos donde todo se politiza y a la vez el futbol es una eterna metáfora de la vida, cada vez nos cuenta más diferenciar que es futbol y que es política.


miércoles, 1 de julio de 2026

LA IMPORTANCIA DE ARGUMENTAR

 

Qué difícil es a veces poder entender las razones o los motivos reales por los que alguien hace algo. Generalmente la lógica propia de cómo nos manejarnos en la vida se sobrepone a las formas en que otros pueden llegar a resolver el mismo problema. El cómo actuamos y porque, sin dudas está muy relacionado con nuestras experiencias de vida y que hicimos previamente para poder afrontar en algún momento una situación similar a la que se nos presenta.

La habilidad de poder explicar los porque es algo que se va perdiendo cada vez más, conforme pasa el tiempo, teniendo en cuenta que para poder exponer algo es muy necesario contar con ciertas herramientas lingüísticas que nos hagan lograr una comunicación asertiva con el entorno. El problema comienza cuando nos damos cuenta de que no tenemos esa capacidad para poder conectar con los demás y tampoco podemos muchas veces exponer las razones más básicas de porque tomamos una decisión u otra o de porque elegimos una opción entre las que se nos presentan, esto cada día se transforma más en una práctica habitual al punto de que muchas veces las nuevas generaciones no entienden de la necesidad de tener que dar una explicación por algo.

Este último punto es bastante peligroso ya que se está perdiendo cada vez más la capacidad  de tener pensamiento crítico con relación a diferentes situaciones que se nos presentan en nuestro día a día, con esto empezamos a sufrir cierta perdida en la capacidad para poder tomar decisiones y a la postre terminamos por conformarnos con ciertas imposiciones de las que en el fondo somos conscientes nos llegan por nuestra falta de capacidad  y resolución en un momento dado, por otro lado siempre es más fácil no tener que complicarse con nada ni tener una postura firme sobre algún tema que les dé a los demás un indicio sobre nuestra forma de pensar. Se ha encontrado en ese estado neutro la mejor manera de transcurrir por la vida sin problemas.

Es realmente alarmante como el humano va perdiendo terreno en el plano del pensamiento y se lo va cediendo a las mismas tecnologías que el invento, cada vez más la comodidad prima por encima de cualquier actividad que nos complejice una situación cotidiana, así como también cada vez elegimos más mostrar una imagen que no necesariamente se coindice con lo que somos puertas adentro de nuestra vida y esto está directamente relacionado con la falta de interés por poder argumentar porque somos como somos o porque nos gusta los que nos gusta.

Algo tan fácil pero tan difícil de manifestar es que para poder explicar algo, primero hay que entenderlo, ahí radica muchas veces la complejización del lograr llegar a una argumentación, por ejemplo, basta con pensar ¿Cuánto de todo lo que consumimos habitualmente lo entendemos lo suficientemente bien como para poder dar una explicación o una reseña al respecto? El bombardeo incesante de información sumado a la cantidad de hiper estímulos que recibimos constantemente nos ha llevado a saber de todo un poco y mucho de nada. Esta realidad ya está más que normalizada por todos aquellos jóvenes pertenecientes a una era digital en la que el conocimiento real está constantemente cuestionado por su fácil acceso y por su falta de apreciación real a simple vista por personas que apuestan a lo inmediato y no lo complejo.


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