Ha
estado vinculado desde siempre a la radio, la televisión, el periodismo, pero
sobre todo a la producción y difusión musical, fue una pieza clave en la
historia musical del Uruguay de los 80, supo nutrirse a través de diversos
viajes por el mundo de lo que se escuchaba en otras partes, echo que le valió
tener un gran tino para descubrir artistas que hicieron historia en nuestra
música. En esta oportunidad paso por Periodismo en tus Manos Alfonso Carbone.
¿Qué
significa la música para vos?
La
música es parte del día a día del ser humano. Donde quiera que estés hay
música. Para mí es una fuente de emociones que me acompaña desde que tengo
memoria y no podría imaginar una vida sin ella.
¿Cómo
llegas al Palacio de la Música?
Llego
si se quiere por casualidad. Recién volvía de Australia y EE. UU. y mi idea era
volver a este último. Mientras tramitaba
papeles me llegó una propuesta que me hizo repensar la posibilidad de quedarme.
La familia y Wanderers pudieron más y así pase 13 años allí.
¿Cómo
logras identificar si un musico o una banda es realmente bueno o al menos tiene
potencial conociendo muy poco de su obra?
El
trabajo del productor fonográfico no tiene escuela. Tiene mucho de olfato, de intuición,
profundo conocimiento del mercado y de las tendencias, y el ser músico ayuda a
entender mejor al artista. Dicho esto, uno siempre apuesta. A veces se acierta y ese artista tiene
éxito. A veces no. Lo más importante
desde mi perspectiva es siempre el desarrollo de la carrera, el poder
visualizar si ese artista tiene o no un futuro con su arte.
¿Cómo
era estar al frente de unas de las vías de acceso que tenía la música
en nuestro país?
Si
por vía de acceso se entiende Palacio de la Música, esto era siempre un
compromiso, pero nunca más que un trabajo, que en algún momento disfruté, pero
sin dudas un trabajo.
¿La
tecnología para la creación y la distribución le hizo un bien o un mal a la
música?
La
tecnología es una maravilla. Bien usada
es algo a lo que mi generación, las anteriores y alguna posterior, no tuvo
acceso y que hubiese hecho todo más fácil.
Mal
usada lleva al delito, a la generación de música sin alma y sin más objeto que
seguir la moda de turno y vender. La
tecnología destruyó la industria discográfica bien entendida a través de la
piratería. Y por otro lado hoy permite
que un chico pueda tener su obra grabada y distribuida sin lo oneroso de un
estudio de grabación. Creo que es algo que llegó para quedarse.
¿La
producción de arte y la venta masiva pueden ir de la mano o son conceptos
opuestos?
Es que hay que analizar una vez más que es la
producción de arte y cuál es su finalidad. Nunca entendí al artista que habla
de comercial o no comercial. Una vez tu
disco está a la venta, sea a través del sistema que cada uno estime, es
comercial. El éxito es otra cosa, y
contra esa teoría conspirativa de que las grandes compañías manejan los éxitos
masivos, si el oyente no disfruta con la música podrás poner todo el dinero que
quieras tras un artista que no va a trascender.
Pero el éxito es algo que es difícil de entender. ¿Qué es un éxito? ¿Que hagas un gran trabajo o que venda muchos
discos y tenga millones de escuchas y factures mucho dinero?
Lo que está claro al menos en mi opinión y
lejos de lo que fue mi trabajo en lo discográfico, es que no conozco artista
que no quiera que su obra sea escuchada por la mayor cantidad de gente
posible. Es fácil pretender ser muy
under e indie, pero al final del camino la gente decide.
Este
es un tema que da para seguir explayándose mucho pero mejor dejarla aquí…
¿Qué
rol juega el momento social de un país en lo que se escucha masivamente?
En
algunos casos incide y mucho, sin duda. Pero esos momentos pasan y tras lo
coyuntural queda lo auténtico, lo real. Lo que traspasa las barreras del
momento puntual. Hay fenómenos que en algún momento son masivos, la banda
sonora de dicho momento, y poco después son simplemente historia olvidada más
allá de la nostalgia vacía.
¿Crees
que hoy en día los medios de comunicación tradicionales siguen teniendo la
misma llegada sobre las masas que antes?
No.
Definitivamente no. Medios como la radio
o la TV, incluso la prensa en el formato que era. Tienen y tendrán siempre un
lugar.
Pero
hoy en lo que hace a la música, independientemente de que siempre existen
maneras de hacerte llegar tal o cual producto por sobre otro, la independencia
manda. Cualquiera tiene hoy su propia
radio armando sus propias listas desde las redes, plataformas digitales o el
mismo YouTube. La radio siempre será importante especialmente en lo
periodístico, pero en lo musical ya no es tan influyente como supo ser por
tantos años. Pero obvio que más allá de estas consideraciones la radio siempre
será la radio.
¿Por
qué crees que siempre decimos que todo tiempo pasado fue mejor? ¿en tu caso es
así?
Buena
pregunta, pero de difícil respuesta en lo que a mí respecta. Creo que lo mejor siempre es lo que está por
venir. Puntualmente en la música, creo que en el arte en general pero más
notoriamente en la música, estamos transitando una etapa de originalidad /
creatividad casi nula, lo que se advierte claramente en la generación de nuevos
artistas “de carrera”, esos capaces de enamorarnos al extremo de estar
esperando ansiosos su nuevo trabajo.
Salvo excepciones y nichos, que siempre los hay, eso hoy no existe.
>
Entonces quedan aquellos que efectivamente creen que todo “lo de antes” fue
mejor y simplemente no les interesa nada de lo que se hace hoy, una gran
cantidad de jóvenes que aburridos del vacío cultural empiezan a bucear en el
pasado y ahí descubren mucha música de otros tiempos que los hacen vibrar, y al
final está la masa, para quien la música no es más que un sonido que acompaña,
para bailar y poco más. Si uno analiza
los millones de canciones nuevas que se suben día a día en el mundo está claro
el porqué de este momento. Opinión desde
luego y resumida muy brevemente ya que es tema que da para mucho análisis para
aquellos interesados en los ‘fenómenos culturales’. No es este el espacio ni el momento.
¿Qué
es lo que tiene Uruguay que hace que el arte prolifere por todos lados?
Uruguay
tiene mucho talento artístico del que poco permanece más allá de grupos
específicos de seguidores de tal o cual propuesta. Nichos. Tribus. Sin duda es un país donde más
allá de las quejas constantes del artista - en general - existe una costumbre
de seguir y apoyar al artista local.
Está claro que en algunos casos eso es muy masivo y en otros no, pero la
vigencia de artistas de mucha trayectoria marca que hay espacio para seguir
desarrollándose. Dicho esto, está también claro que salvo en esos momentos muy
especiales en los que un determinado género o artista se convierte en fenómeno masivo,
la masividad llega de la mano de las modas “importadas”.
Talento hay. Y mucho. Espacio para poder trabajar cada propuesta
como para alcanzar nivel masivo no. Hay que ser muy profesional para alcanzar
la permanencia en el público. El talento solo no alcanza. O cómo decía el querido Negro Rada, “el
talento solo, “ta lento” …