Cada día se van conociendo nuevos datos acerca del pasado clásico
frustrado, la novedad del momento, es que las ordenes llegaban desde un barra
que se encuentra privado de libertad y que al conocer la noticia de que no tendrían
entradas gratis para asistir al clásico, dio la orden de balear a un vendedor
de la Ámsterdam, con la intención de que se suspendiera, el partido y
perjudicar a Peñarol, si bien lo del balazo no se concretó, lo de perjudicar al
club lo lograron de gran manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario