Es un concepto bastante trillado el del sistema social manejado por pocas personas que tienen realmente el poder y que son las que hacen que muchos otros tengan que sobrevivir en el día a día para poder llevar el pan a la mesa, independientemente de cómo sea que lo consigan. Los últimos años y si excepción del lugar al que se pertenezca, han sido de una escalada de violencia sin precedentes en la que la valoración de la vida ha pasado a un segundo plano en pos de la obtención de lo que los humanos entendemos como “riqueza” que está directamente relacionado con bienes de tipo material.
La creación de estos bienes y la obtención de ellos a través de una moneda de intercambio fue ideado desde su concepción con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas, pero este sistema fue generando con el paso del tiempo la necesidad de consumo por parte de la sociedad, logrando con esto una especie de calesita de la que es imposible de escapar cualquier persona que forme parte de un país en donde exista un mínimo desarrollo social y este regido por las reglas que impone el mercado.
Ante esta realidad empieza a existir cada vez más una porción de la sociedad que está absolutamente por fuera de toda capacidad de consumo y que no logra integrarse de forma alguna al resto, en un constante acto de marginación que logra sacar de ellos lo peor formando una mezcla de impotencia y resentimiento que lleva en varias ocasiones a acciones impensadas que pueden determinar la vida de otros seres que no tienen más culpa que la de haber llevado una vida diferente.
El problema es muy profundo y no tiene una única solución, la educación desde la primera infancia y el mantener al joven más adelante inserto dentro del sistema educativo puede ser una de ellas, mejorar las opciones para poder acceder a un trabajo por parte de aquellos que apenas cumplen la mayoría seria otra, así como un sinfín de opciones de mejoras que vemos todos en el día a día. Lamentablemente las formas y las soluciones solamente las puede dirigir el Estado que en lo que va del siglo XXI ha estado bastante omiso ante esta realidad.
El resultado termina siendo el más triste de todos y es que el pobre termina matando al pobre para sacarle lo poco que tiene, por lo que volviendo a la premisa inicial al final si parece ser que existe un sistema de unos pocos a los que esta realidad nos les llega mientras más abajo existe una lucha social sanguinaria por poder sobrevivir en un día a día que pone cada vez más en jaque la seguridad y la integridad de la población.
El aumento en las medidas de seguridad es de las opciones más votadas por la gente, pero en algún punto más represión no asegura que la realidad de fondo pueda llegar a cambiar en algún momento, sino que termina siendo un parche que a la larga termina generando más violencia, resentimiento y marginación por parte del oprimido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario